viernes, 31 de mayo de 2013

CRISTIANOS Y RONALDOS


El otro día leí un tuit en el que un muchacho adolescente se cagaba en todo un pueblo, “y yo que soy más de pueblo que las amapolas” y con mucho orgullo paseo mi <<pueblerinidad>> quizá cometí el error de responderle.

¿Quizá?, ¿Puede un adulto reprochar un acto a un adolescente?.

La pregunta me la hago, porqué al minuto me llovieron toda clase de criticas; que yo era un adulto y él un niño, que como se me ocurría decirle eso…..

No me paré a pensar que vivimos en la época del “REVÉS”,  donde un adolescente tiene licencia para casi todo, pegar, maltratar, incluso denunciar falsamente a un maestro por ejemplo, pero ¡a! a él que no me lo toquen.

Calles plagadas de niños y niñas de 16 añitos vestidos como modelos de play-boy con su Samsung Galaxy 4  en la mano, dispuestos a amedrentar al primer “pringao” que se atreva a recordarles por ejemplo, que hacer botellón y echar la pota encima de un coche no es lo más correcto a su edad por no decir de aquellos que habitualmente maltratan a sus propios padres sin ningún tipo de remordimiento.

Ellos en su más absoluta libertad sí pueden hacer Sexting, Mobbing escolar, emborracharse hasta caer exhaustos y esperar que la sociedad les envié el 112 etc., pero no se le ocurra a usted ni por un momento pensar que puede reprenderles y menos si lo hace a través de una red social, porque en ese caso se escudarán en ella para decir que son menores, ¡a se siente! soy menor y estoy super protegido por todas las leyes que rigen el universo.

Un quinceañero de capital  puede ir a jugar un partido de fútbol a un pueblo y en su encumbramiento televisivo, sentirse “Messi o Ronaldo” y entonces sacar su gallardía adolescente, esa que ha aprendido en los Realitys Shows  y provocar a todo un campo entero, ¡que digo! a todo el CATETISMO de la aldea, porque él es el Cesar y la plebe le importa un pito.

Niñatos faltos de educación, padres permisivos que encumbran a sus hijos como Dioses Menores, irrespetuosos memos que ni son CRISTIANOS ni son RONALDOS, más bien ateos de la educación y el respeto, fiel reflejo de los espejos en los que se miran habitualmente. Gladiadores de un circo que poco a poco hemos montado en el que los valores humanos y la admiración hacia nuestros mayores ha pasado a ser enseñar las tetas en gran hermano o pasear por un campo de fútbol con un 7 o un 10 a la espalda enardeciendo al populacho con gestos tan irrespetuosos que rayan en el insulto.

Pues yo en mi <<CATETEZ>> me niego a asumir que un niñato de tres al cuarto pueda hacerme callar en mis razonamientos sin aportarme argumentos sólidos por muy protegido que esté  y como aquel abuelo de mi pueblo que me reprendía cada  vez que no miraba al cruzar la calle o como el maestro que me castigaba por hablar en clase,  pienso  llamar Subnormal a aquel que intelectualmente no sea merecedor de un galardón mejor.

Al fin y al cabo se puede ser cristiano pero no Ronaldo.

1 comentario:

Eva dijo...

Así nos va y desde luego así les va a ir a ellos.