Una cerveza más
—La amable ausencia de la palabra—
...y me iré
de puntillas
como vine,
montado
en un susurro
callado,
de vuelta
a mis sueños
imperfectos,
sueños errantes,
"Me has salvado la mañana".
VENDEDOR AMBULANTE
ALICANTE 2020
Volvemos
a coincidir.
Él
toma café, como cada mañana,
en
la esquina de la melancolía
donde
yo desayuno los recuerdos
de
esta ciudad que llevo dentro.
Mientras
observo su gesto
plácido,
casi ausente,
manosea
un reloj que acaba de comprar
por quince euros —creo que los colecciona—,
quizá
pretenda sujetar
el
tiempo que se le escapa.
Cada
año,
la
misma esquina, el mismo hombre.
Ya
no tiene perro,
por
eso, solo,
conversa
con sus adentros.
Apurando el último sorbo
mira de reojo su nuevo reloj,
deja
dos euros sobre la mesa
y
se marcha despacio.
Como
si la vida ya
sólo
fuera rutina,
como
si comprar el tiempo
sólo
costase quince euros.
Por algún motivo
tú que has sido héroe de alguna
batalla,
ahora
sientes
el vértigo dentro de ti.
Notas
veloz como el rayo
de otra forma
el vuelo de la mariposa
en el estómago,
la mágica caléndula de la vida.
A tu alrededor
las sombras
hablarán
sobre estrellas engendradas
o gélidos vientos,
no está mal.
De otra forma
no sería
irremplazable
la crisálida
cuando llegue
la hora
suprema
de la
metamorfosis.