miércoles, 3 de octubre de 2018

De la vida siempre se sale...


                                                                                           3 de octubre de 2018

Un nudo en el pecho

y la soga del ahorcado

en los pulmones

asfixiando las horas y la vida.


Como pluma

un bisturí haciendo trazos

en el lienzo de la piel

ya resentida.


Una daga

atraviesa el infinito,

profanando el templo sin censura

y una diosa
- que ahora duerme –

repite un viejo verso como mantra,

alguien escribió una vez…

                   “De la vida siempre se sale”




lunes, 1 de octubre de 2018

No tenemos fuerzas para rendirnos...


                                                                                                                                                             "A  Eva"
Entre tus pasos

y mis huellas

hay un espacio vacío

donde conviven el amor y el miedo.



Donde el amanecer de los días abrazados   
 
- que sin ser -

destierra la sonrisa

y escruta la fe de los amantes.



Donde una vez más

el cielo se sostiene entre tus ojos

mientras lloran los rincones del alma.



Donde nace una última lágrima

que no soporta el peso

y dos bocas se acercan susurrando,

“hay que luchar de nuevo”.



Entre tus pasos

y mis huellas, allí

donde viven los sueños.






viernes, 28 de septiembre de 2018

Hay horas...


Hay horas que no se necesitan

que son paso estremecido de la vida,

gravedad gris
-como una losa-

ahogando el pecho en sí disminuido.



Fin de sueños, auroras venideras,

noches de abrazos clausurados.

Tiempo inverso el que se añade

al sereno transitar que son los años.



Hay horas que no se necesitan,

que deshacen el camino proyectado,

sin permiso

mientras el corazón ausente

redobla sus latidos y se dilata.



No es tiempo quizá para el desánimo

y sin embargo

se apaga el aire en los pulmones,

se desnudan las lágrimas

frías ya como la escarcha,

y se hacen llanto.



Aquí donde conviven realidad y sueños

bajo el sombrío cielo del desaliento.




domingo, 23 de septiembre de 2018

Supera y sonríe...


Yo sé cómo se vive
con el miedo anudado a la garganta
ahogando cada suspiro.

Cómo se desvanece el aliento
que fue resuello por un instante,
para ver la cara a la tristeza
en el reflejo de una baldosa
mientras imaginas como hubiera sido,
si no fuera esta la puta realidad.

Yo sé cómo se llora sin lágrimas
para llenar océanos internos
en los que poner a naufragar las pesadillas.

Volar con el viento en contra
aun sabiendo que tus alas son de juguete
y avanzar es cosa de titanes,
que a dos metros sobre el suelo
la vida puede hacerte mucho daño
si no sabes abrir el paracaídas.

Yo sé cómo levantarse
cuesta cada día un poco más
aunque dejarse morir no entre en tus planes.

No tener fuerzas para rendirme
no es solo una frase disuasoria
que estimule mis latidos,
le añado un supera y sonríe
que vaya deshaciendo el nudo
y con miedo, alguna vez, miro la vida y sonrío.




martes, 18 de septiembre de 2018

El amanecer son tus ojos.



Como un cisne negro

que cierra las alas al destino,

como la ciudad que duerme

los pasos ausentes

y borra las huellas de la vida

a la espera de un nuevo día.


Así mi fragilidad

que no entiende del gris del infortunio

necesita la luz de tu mirada

para abrazar mi tiempo.

Porque el amanecer no es otra cosa.